Scaloni y la difícil decisión de dejar a De Paul en el banco: “Cómo no me va a doler”
El DT de la Selección Argentina reflexionó sobre las duras elecciones tácticas que implicó el camino al título en Qatar 2022, destacando la fortaleza del grupo y el rol de Rodrigo De Paul en la semifinal ante Inglaterra.
Lionel Scaloni no es de dar muchas vueltas ni de buscar titulares fáciles. Por eso, cuando el técnico de la Selección Argentina habló sobre la titularidad de Rodrigo De Paul tras la victoria contra Inglaterra en la semifinal del Mundial de Qatar, sus palabras resonaron con la sinceridad de quien carga con decisiones que duelen aunque terminen siendo las correctas.
“Cómo no me va a doler dejarlo en el banco”, soltó el DT en una reflexión que resume la complejidad emocional y táctica que implicó ese partido. Argentina ganó 2-1 con goles de Messi y Julián Álvarez en el segundo tiempo, pero el equipo que salió al campo en el Lusail Stadium tenía a De Paul entre los suplentes. Una elección que nadie, ni siquiera el propio Scaloni, tomó a la ligera.
El mediocampista del Atlético de Madrid venía siendo uno de los pilares del equipo desde la Copa América 2021. Su capacidad para recuperar, su ida y vuelta constante y, sobre todo, su conexión con Messi lo habían convertido en inamovible. Pero en esa semifinal contra un Inglaterra peligroso, el DT optó por un mediocampo más poblado y con características distintas. La decisión táctica priorizó el equilibrio ante un rival que amenazaba por las bandas y en el juego aéreo.
Scaloni destacó en esa charla la fortaleza del grupo. “Todos están dispuestos a sacrificarse por el equipo”, remarcó. Y ahí radica una de las claves del éxito de ese plantel: la ausencia de egos desmedidos. De Paul, lejos de generar conflicto, entendió el mensaje. Entró en el segundo tiempo y aportó lo que el equipo necesitaba para cerrar el partido. Esa capacidad de anteponer el colectivo por encima de las individualidades fue, para Scaloni, uno de los grandes méritos de la Selección campeona del mundo.
La reflexión del DT no fue aislada. Durante todo el proceso que llevó a la Copa del Mundo, Scaloni insistió en que las decisiones no eran caprichosas sino producto de lo que pedía cada partido. En la previa del Mundial ya había dejado entrever que el once titular no estaba escrito en piedra. Y la semifinal ante Inglaterra fue, tal vez, el ejemplo más claro de esa premisa.
De Paul terminó jugando 65 minutos en ese partido y, aunque no fue su mejor actuación, su presencia en cancha permitió que el equipo mantuviera la intensidad. Su rol en el plantel siempre fue más allá de lo futbolístico: es uno de los que más habla en el vestuario, de los que genera ambiente y de los que, cuando le toca estar afuera, alienta como uno más.
Scaloni, que también fue jugador y sabe lo que significa quedar relegado, mostró empatía con la situación. No se trata solo de táctica, se trata de entender que detrás de cada cambio hay un futbolista que dejó todo en la concentración, que soñó con ese Mundial desde chico y que, a pesar de todo, se pone la celeste y blanca por encima de su ego.
Esa semifinal ante Inglaterra quedará en la memoria colectiva como uno de los partidos más intensos del camino al título. La victoria permitió a Argentina llegar a la final contra Francia, donde finalmente se consagraría tras una definición por penales que ya forma parte de la épica nacional. Pero antes de esa gloria, hubo decisiones duras. Y Scaloni no las esquiva en su relato.
Hoy, con el paso del tiempo, esas palabras del DT cobran aún más valor. Muestran a un entrenador que no solo piensa en esquemas sino que también entiende el aspecto humano del fútbol. De Paul, por su parte, siguió siendo importante en la Selección. Su vínculo con Messi sigue intacto y su rol en el mediocampo sigue siendo clave en los procesos posteriores.
La Selección de Scaloni se construyó sobre estas verdades: un grupo unido, decisiones difíciles asumidas con madurez y un técnico que no tiene miedo de explicar por qué duele dejar afuera a uno de los suyos. Porque el dolor de esa banca también forma parte de la gloria que vino después.