Cultura Futbolera

Romaña se despide de San Lorenzo con un mensaje enigmático: “Ojalá algún día pueda contarles cómo sucedieron

El defensor colombiano publicó un comunicado cargado de emoción y misterio tras confirmarse su traspaso al León de México por 800 mil dólares. Una salida que deja más preguntas que respuestas en Boedo.

Publicado el 21 de julio de 2026, 13:31 hs

Defensor colombiano Adonis Romaña con la camiseta azulgrana de San Lorenzo en un partido
Olé — Últimas noticias (RSS)

La noticia cayó como un baldazo de agua fría para muchos hinchas de San Lorenzo. Adonis Romaña, el defensor central colombiano que llegó con ilusión en 2024, ya es jugador del León de México. El club confirmó la operación por 800 mil dólares y el jugador, a través de sus redes, se despidió con un texto que dejó a más de uno con la ceja levantada.

“Gracias a todos los que me hicieron sentir en casa. Ojalá algún día pueda contarles cómo sucedieron las cosas realmente”, escribió Romaña. No es una despedida cualquiera. Hay un dejo de bronca, de cosas no dichas, de esas que suelen quedar en los pasillos de los clubes cuando las relaciones se rompen de manera abrupta.

Llegó a Boedo como una apuesta del mercado de pases anterior, recomendado por su performance en el fútbol colombiano. En un principio generó expectativa: alto, fuerte en el juego aéreo, con buen manejo de balón para ser central. Pero rápidamente se vio que no terminaba de encajar en el esquema que pedía el técnico de turno. Lesiones, falta de continuidad y algunos errores que pagó caros lo fueron alejando del once titular.

Desde la hinchada hubo de todo: paciencia al principio, críticas después y, en las últimas semanas, un cansancio evidente. El fútbol argentino es impiadoso con los que no rinden de entrada, y Romaña no logró ganarse el corazón de la tribuna como sí lo hicieron otros extranjeros en la historia azulgrana.

El León, equipo de la Liga MX, lo vio con otros ojos. Para el fútbol mexicano, su perfil físico y su juventud (apenas 24 años) representan una buena inversión. Desde San Lorenzo, en medio de una situación económica complicada, la venta se vio como una forma de oxigenar las arcas, aunque la cifra no sea astronómica.

Lo que llama la atención es el tono del mensaje de Romaña. No es habitual que un jugador que apenas estuvo un año en el club se vaya con un “ojalá algún día pueda contarles”. Suena a que hubo promesas incumplidas, a malos entendidos con la dirigencia o incluso con el cuerpo técnico. En el mundo del fútbol, estas frases suelen esconder situaciones de vestuario que nunca salen a la luz.

San Lorenzo, por su parte, sigue en plena reconfiguración de plantel. La venta de Romaña se suma a otras salidas y movimientos en un mercado de pases donde el Ciclón intenta equilibrar las cuentas sin perder competitividad. La hinchada, como siempre, espera que los refuerzos que lleguen compensen las bajas y, sobre todo, que rindan dentro de la cancha.

Romaña se va con un puñado de partidos jugados, algunos buenos rendimientos aislados y la sensación de que nunca terminó de explotar en Argentina. Su paso por San Lorenzo quedará como una de esas historias agridulces que tiene el fútbol: llegó con ilusión, se fue con misterio.

Desde Revista Gooo siempre defendimos la idea de que el fútbol no se entiende solo por los goles y las victorias. También se entiende por estos capítulos humanos, por las salidas que dejan sabor amargo y por las frases que, entre líneas, dicen mucho más de lo que parece. Ojalá algún día Romaña cumpla su promesa y cuente su versión. Los hinchas de San Lorenzo, como buenos curiosos del fútbol, estaremos atentos.

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