Kazuyoshi Miura, el goleador más viejo del mundo, sigue haciendo goles a los 59 años
El legendario delantero japonés, que debutó hace más de cuatro décadas en Brasil, convirtió en la J3 League con el Yokohama FC. Un caso único de longevidad y pasión por el fútbol.
A los 59 años, Kazuyoshi Miura sigue desafiando al tiempo y a la lógica del fútbol profesional. El japonés nacido en 1967, conocido como 'King Kazu', convirtió un gol en la tercera división de su país y ratificó que su historia es una de las más extraordinarias del deporte mundial.
El delantero, que inició su carrera en Brasil en 1982 cuando apenas tenía 15 años, volvió a inflar las redes con la camiseta del Yokohama FC. Más de cuatro décadas después de su debut, Miura demuestra que la pasión y el cuidado físico pueden extender una carrera hasta límites que parecen imposibles.
Lo que hace aún más notable su caso es que no se trata de un jugador que solo entra unos minutos para romper récords. Aunque su rol es cada vez más marginal, sigue entrenando con la misma intensidad y buscando su lugar en el equipo. En Japón lo veneran como un ícono que trasciende generaciones.
Miura pasó por clubes brasileños como Santos y Palmeiras antes de explotar en el fútbol japonés. Fue uno de los grandes responsables de que la J-League ganara prestigio en los '90, compartiendo cancha con leyendas como Zico y Dunga. Su velocidad, olfato goleador y carisma lo convirtieron rápidamente en el rostro del fútbol nipón que se modernizaba.
Con la selección japonesa disputó 89 partidos y marcó 55 goles, siendo parte fundamental del proceso que llevó a Japón a ser una potencia en Asia. Participó en varias Copas Asiáticas y estuvo cerca de clasificar al Mundial de 1998, aunque una lesión lo dejó fuera del torneo.
Su longevidad es tan extrema que ha jugado en seis décadas diferentes: desde los '80 hasta los 2020. En 2017, con 50 años, ya había batido todos los récords de edad en ligas profesionales. Ahora, con 59, sigue sumando minutos en la J3 League, la tercera categoría del fútbol japonés.
El Yokohama FC, club al que llegó en 2005 y donde es prácticamente un empleado vitalicio, le sigue dando la oportunidad. No es caridad: Miura mantiene un nivel físico que sorprende a compañeros que podrían ser sus hijos o incluso nietos.
En el fútbol argentino tenemos casos de longevidad como el de Martín Palermo, que se retiró con 38, o de jugadores que volvieron después de los 40 como Roberto Abbondanzieri. Pero nada se acerca a lo de King Kazu, que parece jugar en otra dimensión temporal.
Su historia también habla de la cultura japonesa del trabajo, la disciplina y el respeto por el oficio. Mientras en muchos lugares del mundo un jugador de 35 años ya es considerado veterano, Miura sigue corriendo como si el tiempo no pasara. Es un ejemplo de constancia que trasciende el deporte.
Cada vez que convierte un gol, los hinchas del Yokohama y de todo Japón celebran no solo el tanto, sino la persistencia de un tipo que se niega a colgar los botines. A sus 59 años, Kazuyoshi Miura sigue escribiendo una página única en la historia del fútbol mundial.