Juan Manuel Cerúndolo dio otro batacazo: le remontó a Casper Ruud y está en semis en Gstaad
El zurdo argentino de 24 años volvió a demostrar su garra y superó al ex número 2 del mundo en cuartos de final del ATP 250 de Suiza, sumando un nuevo triunfo de peso en una temporada destacada.
Juan Manuel Cerúndolo volvió a hacer ruido en el circuito internacional. El tenista argentino de 24 años remontó un partido complicado ante el noruego Casper Ruud, ex número 2 del mundo, y se clasificó a las semifinales del ATP 250 de Gstaad, en Suiza.
El zurdo de Buenos Aires, que viene de un gran año donde ya dio que hablar en Roland Garros al vencer a Jannik Sinner, mostró una vez más su capacidad para dar vuelta los partidos. En los cuartos de final del torneo suizo sobre polvo de ladrillo, Cerúndolo logró imponerse tras un comienzo adverso y se metió entre los cuatro mejores.
Este triunfo no es un hecho aislado. A lo largo de 2024 el menor de los Cerúndolo ha venido acumulando victorias de peso ante jugadores de alto ranking. Su juego agresivo desde el fondo, combinado con una izquierda filosa y una mentalidad de guerrero, lo convierten en un rival incómodo para cualquiera, especialmente en superficies lentas como la arcilla europea.
Gstaad, con su tradición de tenis sobre tierra batida en altura, parece adaptarse bien al estilo del argentino. La altura y el rebote irregular de la bola exigen paciencia y piernas frescas, dos cualidades que Cerúndolo viene desarrollando con madurez. Su paso por el Challenger Tour y su consolidación en el ATP le permitieron llegar a este nivel con confianza.
Desde el vamos, el partido ante Ruud no fue sencillo. El noruego, especialista en polvo de ladrillo y con experiencia en finales de Grand Slam, salió con todo en el primer set. Sin embargo, el argentino ajustó su táctica, mejoró el porcentaje de primeros saques y empezó a dominar los rallies largos, que suelen ser su fuerte.
La capacidad de Cerúndolo para mantener la calma cuando el partido se le pone cuesta arriba es uno de sus mayores atributos. En varias oportunidades durante el año se lo vio peleando desde atrás, recuperando breaks y llevando a sus rivales al límite físico y mental. Este duelo ante Ruud no fue la excepción y termina siendo otro escalón en su progresión.
Con esta victoria, el tenista nacional suma un nuevo logro en una temporada que ya tiene varios puntos altos. Su performance en París ante Sinner, actual número uno del mundo, había generado enorme expectativa. Ahora, en Suiza, confirma que ese nivel no fue casualidad y que está preparado para codearse con los mejores de forma más regular.
El boxeo y el básquet argentino siempre tuvieron sus héroes populares, pero en el tenis el público local encontró en los últimos años un grupo de jugadores que pelean con garra y corazón. Cerúndolo, junto a su hermano Francisco y otros jóvenes que vienen empujando, representa esa camada que entiende que el tenis argentino se sostiene con actitud de potrero, aunque sea en canchas de Grand Slam o ATP.
Las semifinales en Gstaad le permiten seguir sumando puntos importantes en el ranking y, sobre todo, ganar confianza de cara a lo que resta de la temporada. El circuito sudamericano de arcilla y luego la gira norteamericana sobre cemento serán los próximos desafíos.
Lo que más seduce de Juan Manuel es esa mezcla de talento natural con una humildad y un hambre que se nota en cada punto. No se conforma con llegar a cuartos; quiere seguir avanzando y, por qué no, soñar con un título en Europa, algo que pocos argentinos lograron en los últimos tiempos.
Desde Villa Devoto hasta las canchas de Gstaad, el camino fue largo. Pero el pibe que jugaba en el barrio y que eligió el tenis como forma de vida está demostrando que puede competir de igual a igual con los que alguna vez fueron los mejores del mundo. Y lo hace con la misma pasión con la que un hincha de ascenso alienta a su club un domingo de lluvia.
El tenis argentino vive un buen momento en cuanto a presencia de jugadores en torneos de nivel. Cerúndolo es una de las caras visibles de ese presente y, si mantiene esta regularidad, puede terminar el año metiéndose en el Top 50 o incluso más arriba. Para el hincha que sigue el deporte más allá del fútbol, estas noticias son un bálsamo y una alegría.